NO DORMIR TE PUEDE MATAR MÁS RÁPIDO QUE DEJAR DE COMER: ¿POR QUÉ?

¿Qué hace el sueño que sea mortal quedarse sin él? ¿Podría responder esa pregunta explicar por qué necesitamos dormir en primer lugar? 

Las respuestas a estas preguntas han sido un misterio para la ciencia, pero recientemente investigadoras de la Universidad de Harvard han hecho unos hallazgos importantes.

El descubrimiento sugiere que el sueño es de vital importancia para la regulación de la oxidación del cuerpo, particularmente en el intestino, además, es probable que esto tenga consecuencias generalizadas en el cuerpo. 

La Dra. Dragana Rogulja y sus colegas Publicaron en la revista Cell las evidencias de sus investigaciones experimentando con moscas de la fruta.

¿Por qué moscas de la fruta?

Estos insectos se han convertido en un organismo modelo importante en el campo de la investigación del sueño porque su genética es ampliamente comprendida y fácil de manipular, además de su bajo costo de mantenimiento en el laboratorio.  

Durante varios años las investigadoras mantuvieron a centenares de moscas privadas de sueño, ya fuera por medios mecánicos (agitar sus hogares cada determinado tiempo) o a través de modificaciones genéticas en algunas neuronas de sus cerebros para impedir que conciliaran el sueño.

Las que corrieron con más suerte fueron tomadas como sujetos de control (se mantenían en condiciones “normales”) con el fin de comparar los resultados.

Todo inicia en el intestino y no en el cerebro:

La investigación del sueño actualmente aún se centra en el cerebro y en temas como el deterioro cognitivo. 

La pérdida de sueño altera el metabolismo en los humanos (existen conexiones con la diabetes y el síndrome metabólico), pero los investigadores de salud pública son a menudo los únicos que se preocupan por él. 

Aquellos que buscan comprender el propósito fundamental del sueño rara vez buscan respuestas en el metabolismo u otros procesos químicos.

Sin embargo, el estudio ofrece evidencia de que cuando las moscas mueren de insomnio, los cambios letales ocurren en el intestino y no en el cerebro. 

Aumento del nivel de ROS en moscas privadas de sueño.
ROS: El conjunto de radicales libres que tienen la capacidad de producir daños oxidativos se les denomina Especies Reactivas del Oxígeno (ROS, según las siglas inglesas de reactive oxygen species ).
Foto en Quantamagazine

Los laberintos índigo del intestino delgado de las moscas se iluminan con fucsia ardiente en micrografías, revelando una ominosa acumulación de moléculas que destruyen el ADN y causan daño celular. 

Las moléculas aparecen poco después de que comienza la falta de sueño, antes de cualquier otra señal de advertencia. Si se permite que las moscas vuelvan a dormir, la flor rosa se desvanece. 

Un pequeño estudio de humanos que perdieron el sueño mostró que la composición de sus microbiomas intestinales, la bacteria que vive en los intestinos, cambió después de un sueño insuficiente , un hallazgo intrigante y preliminar que establece otro vínculo entre el sueño y el intestino.

¡Un hallazgo sorprendente!

La investigación también reunió evidencia sobre un hecho que dejó al principio perplejas a las investigadoras, pero con el paso del tiempo fue su mayor motivación para continuar con el estudio:

Si las moscas se alimentaban con antioxidantes que neutralizaban a las moléculas dañinas, no importaba si nunca volvían a dormir. Los insectos vivían tanto como sus hermanos descansados.

«No puedo imaginar divertirme más en la ciencia de ese verano. Toda mi familia, y todo el laboratorio, nos reuníamos todos por la mañana, una vez que comenzamos a darles estos antioxidantes: ‘¡Están vivos!’ Y no solo estaban vivos, se veían bien», afirmó Rogulja.

El significado de este hallazgo aún necesita explorarse más, Rogulja y su compañera de laboratorio, Vaccaro, escriben al respecto el estudio: 

«La prevención de la muerte por un solo medio argumentaría que el colapso gradual de casi todas las funciones corporales principales se deriva de un origen común». En las moscas que estudiaron, los antioxidantes fueron el único medio.

Conclusión:

Los resultados sugieren que un trabajo fundamental del sueño es regular el antiguo proceso bioquímico de oxidación, mediante el cual los electrones individuales se activan y desactivan moléculas, desde la respiración hasta el metabolismo. 

El sueño, afirman las investigadoras, no es solo provincia de la neurociencia, sino algo más profundamente entretejido en la bioquímica que une el reino animal.

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shloren

Comunicadora Social y Diseñadora 3D. Me apasiona la investigación de diferentes temas. Las tecnologías disruptivas y los proyectos que contribuyen a los cambios positivos para nuestro medio ambiente.

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